Venezuela anti-US
Una manifestación contra el imperialismo norteaméricano en Venezuela. Carlos Garcia Rawlins/Reuters

Mientras Sudamérica se prepara para la inminente Cumbre de las Américas en Panamá, el tema tabú no será el ansiado reencuentro de Cuba con la organización de la que fue expulsada hace más que 50 años, sino el último acto de Obama contra Venezuela.

Todo el país ha rechazado por unanimidad la Orden Ejecutiva promulgada por Obama el 9 de Marzo, en la que Venezuela fue declarada 'una amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad y a la política exterior de los Estados Unidos', y ha urgido al presidente a rescindir su decreto.

En una declaración sin precedentes, publicada el 26 de Marzo, los 33 miembros del Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), una organización que se representa a toda la región, han expresado su oposición a las sanciones impuestas por el gobierno norteamericano contra los funcionarios de Venezuela. Las sanciones han sido descritas como 'una aplicación de medidas unilaterales y coercitivas contrarias al Derecho Internacional'.

La declaración expresó 'el rechazo de CELAC a la orden ejecutiva promulgada por el gobierno de los Estados Unidos el 9 de Marzo, y su convicción de que esta orden debe ser revertida.'

Incluso aliados devotos a los Estados Unidos como Colombia y Méjico, firmaron la declaración de CELAC. Puede ser la primera vez en la historia contemporánea en la que todas las naciones de América Latina y el Caribe hayan rechazado una política estadounidense en la región desde el polémico embargo de Washington contra Cuba.

Irónicamente, la justificación inventada por Obama para reparar las relaciones con Cuba, anunciado en una retransmisión simultánea con Raul Castro el 17 de Diciembre 2014, estuvo básicamente basada en lo que llamó 'una política fallida' de Washington respecto a la isla caribeña. Más de 50 años de sanciones unilaterales y hostilidad política solo se había aislado los Estados Unidos en su postura al respeto de Cuba, mientras que Cuba fortaleció su relación con países de todo el mundo y ganó reconocimiento internacional por su ayuda humanitaria y solidaridad con otras naciones.

Acto seguido, Obama abrió la puerta a Colombia, admitiendo el fracaso de Washington, y luego lo cerró la de Venezuela, implementando una política prácticamente idéntica basada en sanciones unilaterales, adversidad política y alegaciones de amenazas a la seguridad de su país. Antes de que la región tuviera tiempo de celebrar la reducción de la presión sobre Cuba, la aumentó sobre Venezuela.

La región expresó su preocupación sobre las razones por las que Obama quiere imponer una política fallida contra otra nación del mismo hemisferio, especialmente durante un periodo de relaciones renovadas.

Venezuela no pudó quedarse callada

Considerando que la guerra contra el terrorismo que permite que cualquier presunta amenaza contra la seguridad de los Estados Unidos sea un objetivo viable de su poder militar, Venezuela no se quedó callada ante lo que fue percibido como un potencial ataque inminente. La nación sudamericana inmediatamente lanzó una campaña internacional para denunciar la Orden Ejecutiva de Obama como un acto de agresión contra un país que no representa una amenaza real.

El presidente Nicolas Maduro publicó una carta abierta al pueblo de los Estados Unidos en la edición del 17 de marzo del New York Times, alertando a los lectores sobre los pasos peligrosos que la administración de Obama estaba llevando a cabo contra un país que no representa ninguna amenaza. La carta urgió a los ciudadanos norteamericanos a unirse a las voces que piden a Obama que retire su Orden Ejecutiva y levante las sanciones contra funcionarios venezolanos.

Venezuela anti-US
Los venezolanos han expresado su oposición a Obama y los Estados con grafiti.Carlos Garcia Rawlins/Reuters

También la región reacciono rápidamente. Solo 48 horas antes de que se publicara la Orden de Obama, una delegación de ministros de Relaciones Exteriores de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), representando a los 12 países sudamericanos, había viajado a Venezuela para quedar con funcionarios del gobierno, representantes de la oposición y miembros de la sociedad civil.

UNASUR ya había estado mediando entre el gobierno y la oposición desde que se desataron las manifestaciones en contra del gobierno el año pasado que provocaron más que 40 muertes en todo el país. El hecho de que el decreto de Obama fuera promulgado justo antes de que UNSAUR retomara la mediación en Venezuela fue visto como una desconsideración a la capacidad de América Latina de resolver sus problemas. UNASUR respondió con una rechazo firme de la Orden Ejecutiva de Obama y ordenó su abolición inmediata.

Además varios países publicaron declaraciones individuales rechazando las sanciones de Washington contra Venezuela y la designación del país sudamericano con 'una amenaza extraordinaria e inusual' a la seguridad de los Estados Unidos.

Argentina consideró ´increíble para cualquier persona informada que Venezuela, o cualquier país en América del Sur o América Latina, pudiera ser considerado una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos' y la presidenta Cristina Fernández aclaró que cualquier intento a desestabilizar Venezuela también sería considerado como un ataque contra Argentina. El presidente de Bolivia Evo Morales también expresó su apoyo a Maduro y su gobierno y golpeó a Washington. 'Estos actos antidemocráticos de Obama amenazan la paz y la seguridad de todos los países de América Latina y el Caribe.'

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, publicó un tweet diciendo que la declaración de Obama debía ser una ´broma mala´ y su acto ´nos recordó a las horas más oscuras de nuestra América Latina, cuando fuimos víctimas de invasiones y dictaduras creadas por el imperialismo. ¿Entenderán que América Latina ha cambiado?´

Nicaragua calificó la orden ejecutiva de ´criminal´ mientas que el ex presidente de Uruguay, José Pepe Mujica, llamó ´loco´ cualquier persona que considere Venezuela una amenaza.

Lejos de America Latina, más de 100 parlamentarios británicos han firmado una declaración rechazando las sanciones de los Estados Unidos contra Venezuela y han pedido a Obama que revoque su Orden Ejecutiva. Lo mismo han hecho mas de seis millones de personas en Venezuela, así como importantes miembros de la oposición venezolana.

En una carta al presidente de los Estados Unidos, el gobernador del estado de Lara Henry Falcon, conocido por posicionarse contra Maduro, escribio: 'Dejen que les exprese que Venezuela no puede ser considerada una amenaza contra ninguna nación del planeta. Tenemos importantes problemas internos pero los resolveremos los venezolanos'.

En el ámbito internacional, el Grupo de los 77 + China, que representa a 134 países, también emitió una declaración firme oponiéndose a la Orden Ejecutiva de Obama contra Venezuela: 'El Grupo de los 77 + China deplora estas medidas y reitera su firme compromiso con la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana de Venezuela ... El G77 + China pide al Gobierno de los Estados Unidos que evalúe y ponga en práctica alternativas de diálogo con el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, bajo los principios de respeto a la soberanía y la autodeterminación. Por lo tanto, instamos a que la Orden Ejecutiva sea abolida'.

Si bien América Latina celebra el alivio de las tensiones entre los EE.UU. y Cuba, la región ha dejado claro que no va a cruzarse de brazos y dejar que Venezuela sea atacada. Atrás quedaron los días en que América Latina era considerada el "patio trasero" de los Estados Unidos. A pesar de las diferencias políticas e ideológicas, la región se ha unido para rechazar estas políticas intervencionistas y, a su vez, ha pedido a Washington que forje relaciones basándose en el respeto y el diálogo.

Eva Golinger es una abogada, escritora e investigadora estadounidense nacionalizada venezolana. Es la autor del ´Código Chávez´ y tiene un programa en RT Español. @evagolinger